1.10.2010

Por despecho. (krónika al vapor)

No sé por qué, no sabria afirmarlo con certeza, pero parece que todas las salidas por desecho terminan con una resaca espantosa, cruda tanto física como moral.
La última vez que mis amigos decidieron ponerse pedos por despechho terminamos en la playa.
Lo peor es que uno ni siquiera decide ponerse hasta la madre ¡pero se pone! Uno piensa cosas como "es justo que también me divierta", "a la chingada a quien no le guste", "hoy es día de divertirse y después veremos"...cosas así.
En mi caso, las salidas por despecho terminan irremediablemente en el Open Mind. Sea con quien sea que vaya (incluso sola), se den como se den los sucesos nocturnos, siempre termino ahí. No sé por qué.
De anoche sólo recuerdo algunas escenas fragmentadas. Recuerdo el despecho, eso sí "¿Por qué nada más él se puede divertir?" Si Miamorcito salió el viernes con unas tipas y el sábado estaba muy crudo como para visitarme ¿Por qué no iba a salir yo?
Entonces llamé a mi amigo O, que estaba por partir a una fiesta y partimos rumbo a la aventura.
Se reunió con sus amigos de la secundaria y comenzaron a recordar viejos tiempos. Yo bebía y reía cuando era prudente, pero no podía opinar gran cosa.
Creo que desde la primer cerveza ya me sentía un poco alegre, pero compraron tequila...ufff.
Luego fue algo complicado encontrar la fiesta, pero a nadie parecía molestarle. Sabíamos que era en una Hacienda...¿o no? Bueno, en un lugar, colonia, salón o algo así, que se llamaba Hacienda. Changos.
Pasada la medianoche llegamos a la fiesta, aún con tequila, pero no duramos ni media hora porque había que ir por la hermanita de uno de los amigos.
De neuvo sobre ruedas. Recordaba las salidas de la secundaria, cuando no podíamos entrar a ningún bar y deambulábamos en el auto. Divertido.
Luego los llevamos a su casa, pero por alguna razón no bajaban del auto. Y bebíamos. Hablamos creo que de política y cadenas de internet.
Las horas seguian pasando y no bajaban, así que decidí llevarlos al Open. Jejejeje. Creo que la mayor adquisición en mi vida ha sido mi auto. No sólo sirve para transportarme, sino para secuestrar borrachos o ir a la playa cuando se antoje.
Y del Open...pos no me acuerdo de gran cosa. Sólo de que abracé efusivam,ente a un estriper ¿a cuál? Ah, de eso no me acuerdo. Changos.
Recuerdo haber visto bailar a Pepe el Tapatío y a Donovan y haberles echado muchas porras y piropos cochinos...y ya. Ni siquiera me aucerdo de cómo o qué bailaron. Ah, sí, Donovan iba de torero. Y mis amigos me dijeron que estaba gordo...yo qué sé.
Y bueno, luego de un encuentro inesperado, luego de sacar a bailar a uno de los amigos de la secundaria de mi amigo, luego de hacer volver a mis nuevos amigos a buscar una bolsa que juraba había perdido en el open pero que en realidad no salió de mi casa...terminó la noche.
Y desperté con mis tres gatos en la cama, una resaca de la chingada y una cruda moral inexplicable. Supongo que los demás experimentarán efectos similares. SALUD